Sonata

Para Violín y Piano


Esta Sonata fue compuesta a petición del dúo integrado por el violinista Joan Espina y la pianista Blanca Calvo, a quienes está dedicada. Escrita entre los meses de junio y julio de 2004, su objetivo era ser estrenada en Sofia, Bulgaria, en un concierto de música española organizado por la Embajada de España en el marco de la Fiesta de la Hispanidad. El estreno tuvo lugar en la Sala de Conciertos de la Radio Nacional Búlgara, el 11 de octubre de 2004.
La Sonata es la última de un grupo de obras para violín y piano que recorre mi catálogo desde mi primera obra estrenada (Movimiento , de 1978), pasa por las dos amplias series de Variaciones y Tema (sobre el Tema con Variaciones "Ah! Vous dirai-je, Maman", de W. A. Mozart), compuestas en 1990, y se completa con los Seis metaplasmos , para dos violines, también de 1990, y muy especialmente con el Concierto para violín y orquesta, de 1987. Lo que no es nada extraño, dado que ambos instrumentos, el violín y el piano, junto con el clave, fueron los que marcaron toda mi etapa de formación que, en un momento dado, se orientó hacia la composición en detrimento de la práctica instrumental. No obstante, queda el poso de muchas horas de estudio y de profundo conocimiento de la difícil técnica de la cuerda, por un lado, y de la no menos compleja escritura pianística, por otro.
Compuesta en un único trazo de algo más de un cuarto de hora de duración, consta en realidad de cuatro movimientos que se suceden sin solución de continuidad, y de los que los dos últimos no son sino un desarrollo del material que aparece en los dos primeros, sometido a un proceso de reelaboración y amplificación.
Los cuatro movimientos se suceden en forma contrastada en cuanto al carácter: lento rápido lento rápido , lo que constituye en cierto modo una forma de recrear la antigua sonata da chiesa , de la que a su vez es heredera toda la gran literatura del violín clásica y romántica. Por supuesto, esa recreación no es nada más que estructural, ya que todo el contenido melódico y armónico se mueve dentro de una atonalidad libre que es a su vez controlada por un desarrollo temático de un gran rigor clásico.

José Luis Turina
Madrid, octubre de 2007