José Luis Turina, tres años después

Por José Luis Temes

Entrevista publicada en el libro-programa del 15º Ciclo de Música Contemporánea de la Orquesta Filarmónica de Málaga (Enero de 2009)


- Créeme que no exagero si te digo que ha sido lo mejor que me ha sucedido en mi vida como compositor.

Con estas nada ambiguas palabras nos resumía recientemente José Luis Turina en conversación informal su emocionado recuerdo del XII Ciclo de Música Contemporánea de Málaga, en enero de 2006, del que él y su obra fueron hilo conductor, y en el que se escucharon nada menos que 17 obras salidas de su pluma, se publicó un CD con cinco de sus obras orquestales y se editó un libro con su biografía, un pequeño análisis estético y su catálogo detallado.

Cuando estas líneas vean la luz, habrán pasado tres años desde todo aquello. Pero Turina aún tiene especialmente fijados en su recuerdo algunos momentos de aquel Ciclo:

- Todos los conciertos fueron excelentes y no puedo sino expresar mi agradecimiento a organizadores e intérpretes por aquellas sesiones tan inolvidables. Pero acaso recuerde algunos momentos más especialmente: por ejemplo, el estreno, catorce años después de su composición, de Notas dormidas, para arpa sola, en inolvidable versión de Cristina Montes; o el Concierto para violín con Ara Malikian, en versión tan diferente a la de su primer destinatario, Víctor Martín. O el estreno en España de Concerto da chiesa, para violoncello y cuerdas, con Miguel Jiménez como solista.

Pero es evidente que, con el paso de los años, algunas de las obras, o al menos algunos de sus fragmentos, le han podido parecer al autor acaso mejorables, o reiterativos, o menos afortunados, o… no sé… dignos de un cierto retoque, ¿no?

- Sí, pero a eso estoy ya muy acostumbrado, no sólo en este ciclo sino siempre que oigo música mía. Siempre oyes cosas que sientes la necesidad de mejorar, pero…

A cambio de eso, invitamos a Turina a un ejercicio de inmodestia: le pedimos que nos cite un instante en que se sintiera verdaderamente orgulloso de que la música que estaba oyendo hubiera salido de su pluma. Ya sabemos que la respuesta ha de ser un poco petulante, pero prometemos no tenérselo en cuenta a nuestro habitualmente modesto José Luis:

- Bueno, pues puestos a ser inmodestos… [risas]… disfruté muchísimo oyendo mis Tres tercetos. Creo que no me quedaron nada mal… aunque en esa impresión tiene mucho que ver la insuperable versión que de ellos hace el Trío Arbós, a quien están dedicados.

Sin embargo, y por otra parte, José Luis Turina reconoce no haberse sentido influido por la lectura de su peripecia vital, a partir del libro biográfico que se publicó también paralelamente a este Ciclo. Y nos dice que lo leyó “casi en tercera persona”, sin que le influyera para el futuro -al menos, no conscientemente- el recorrido de su pasado.

Para el lector de aquel libro, informamos que no ha habido grandes inflexiones en la vida cotidiana de nuestro compositor a partir de las coordenadas trazadas en sus últimas páginas: una vida desdoblada en lo profesional entre la creación de nuevas partituras y su trabajo cotidiano como Director Artístico de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE), a la que dedica una gran parte de su ilusión y su esfuerzo cotidianos:

- No reniego en absoluto de tener que desempeñar este trabajo cada día. Para mí es mucho más que una manera de obtener unos ingresos regulares. La formación musical de la juventud ha sido una constante en mi vida: desde la enseñanza, como profesor en el Conservatorio de Madrid; desde la Administración, en los trabajos que culminaron con la redacción de la nueva ley de enseñanza de la Música, que tanto ha influido en las nuevas generaciones de músicos españoles; y ahora, desde hace ocho años, como gestor, al frente de la JONDE, cubriendo en nuestros jóvenes el tránsito entre la vida estudiantil y la vida profesional, que es un periodo extremadamente delicado.

- Pero sin duda, echarás de menos más tiempo para componer…

- ¡Por supuesto! Me gustaría disponer de más tiempo para la composición, pero rechazaría dedicarme exclusivamente a la creación; ello me alejaría de la realidad de la práctica musical –e incluso de la realidad social de mi alrededor- y creo que sería una mala cosa.

Sin ánimo adulatorio expresamos a Turina el sentimiento generalizado de elogio al trabajo que ha venido realizando en estos últimos años al frente de JONDE, aunque es evidente que, visto desde dentro, este desarrollo tendrá alguna carencia, algún deseo no cumplido:

- Sin duda: ceo que nuestra signatura pendiente es la proyección internacional de la JONDE. El trabajo cotidiano de la orquesta está consolidado, pero nos faltan medios para poder sacarla de nuestras fronteras, para llevarla regularmente fuera de España, donde los jóvenes puedan medirse e intercambiar experiencias con sus homólogos extranjeros, especialmente si tenemos presente el desarrollo que han tenido últimamente las orquestas de jóvenes de las diversas Comunidades Autónomas españolas. Es cierto que la JONDE ha conseguido algunos hitos internacionales –me resultan inolvidables nuestras presencias en Berlín, Viena, Amsterdam…-, pero aun así creo que es éste el ámbito menos desarrollado de nuestra actividad.

El otro pie sobre el que se asienta la actividad hoy de nuestro protagonista es, como quedó dicho, el de la creación:

- En los tres años transcurridos desde XII Ciclo de Málaga he compuesto seis obras. Entre ellas, mi obra orquestal más larga, Tour de manivelle: casi cincuenta minutos de música para orquesta.

En efecto, con Tour de manivelle Turina respondía al encargo de la Orquesta de la Comunidad de Madrid y del Teatro de la Zarzuela para la creación de una música a partir de cinco breves cuentos cinematográficos de cine mudo, dirigidos a principios del siglo XX por el turolense Segundo de Chomón. La obra de Turina, planteada escena a escena -casi fotograma a fotograma-, a partir de las cintas originales, suponía un gran reto, aunque tenía, eso sí, la ventaja de que la forma musical (siempre el reto de un compositor de nuestros días) venía casi obligadamente dada por el desarrollo escénico de los cuentos.

Pero ha habido también, claro está, otras obras de menor ambición:

- Sí, Tour de manivelle ha sido la más extensa y ambiciosa de ese periodo, pero a veces las pequeñas obras me requieren tanto o más esfuerzo que las “voluminosas”. En esos años han nacido, por ejemplo, Hércules y Cronos, para metales y percusión, encargo de la Orquesta Sinfónica de Galicia, que se estrenó en La Coruña, al aire libre, ante más de cuatro mil espectadores; también, la Saeta para marimba, de la que Juanjo Guillem hace una versión impresionante; o los Tres villancicos, que me retaron a una difícil síntesis navideña entre el lenguaje más convencional –casi infantil- y mi propia estética. También Viaggio di Parnaso, para trío con piano, y Virado en sepia, obra didáctica para violín y violoncello.

Y por ultimo, y de nuevo para orquesta, La Comeddia dell’Arte… [a cuyo estreno sirven estas líneas de prólogo].

- Sí, ha sido fruto de un encargo de la Orquesta Filarmónica de Málaga. Un encargo que me permitía hacer algo que últimamente me atrae mucho: volver sobre algunas obras mías de hace tiempo –de hace 22 años, en este caso- y reelaborarlas para otros medios instrumentales. No se trata de un simple ejercicio de orquestación, pues has de plantear la nueva obra con un nuevo aspecto, partiendo casi desde cero. Lo mismo puedo decir de una versión para dos pianos, que acabo de concluir, de la primera serie de las Variaciones y tema, originalmente escritas para violín y piano.

No creo aventurado afirmar que José Luis Turina ocupa hoy un lugar epicéntrico en la creación musical española: ajeno siempre a los experimentalismos o radicalismos extremos, pero también lejano de los “neoconservadurismos”. Ya no es un joven compositor –perdóname, José Luis, pero como dice nuestro querido común amigo Tomás Marco, esto ya no es cuestión de ADN sino de DNI- pero mantiene aún una generación por encima de él en edad, aún felizmente en plena ebullición. Quizá por ello, su música ha sido elegida para abrir una nueva e importante colección discográfica que la Fundación BBVA acaba de poner en marcha de la mano del sello VERSO. José Luis Turina, de nuevo en la diana del devenir musical español, con este CD titulado “José Luis Turina: Retrato”. Otro honor que añadir a tu biografía musical, ¿no?

- Sí, la verdad es que siempre me he sentido y me siento muy bien tratado. Y ello por no hablar de los intérpretes, con los que desde el inicio de mi carrera he tenido una suerte maravillosa. He repetido muchas veces que las interpretaciones sobresalientes de mi música han sido muchísimo más numerosas que algún suspensillo muy aislado.

Por último: querido tocayo: un sueño para el futuro, en cuanto compositor:

- Tener tiempo y tranquilidad para componer sin el tiempo pisándome los talones, sin mirar el calendario para ver cuantas semanas me quedan para entregar un encargo.


José Luis Temes
Agosto de 2008