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"Fantasía sobre doce notas"

para orquesta


La amable invitación de la Orquesta Sinfónica de Madrid para la composición de una breve página orquestal con la que contribuir al concierto de conmemoración de su 90 aniversario ha tenido, en mi caso particular, el guiño irónico de la coincidencia con el hecho de que en el homenaje que esta misma orquesta dedicara en marzo de 1934 a su durante tantos años director titular, Enrique Fernández Arbós, como celebración del setenta aniversario de su nacimiento, con un concierto integrado por catorce brevez piezas de otros tantos compositores españoles, mi ilustre antepasado, el compositor Joaquín Turina, contribuyera con la composición titulada Preludio, que no era sino la orquestación del primer número de una Fantasía sobre cinco notas (las del nombre de Arbós: la, re, si (bemol), do y sol), escrita inicialmente para el piano.
Tomando tan feliz coincidencia como punto de partida, mi modesta aportación al homenaje que hoy nos ocupa es también una "Fantasía", en cuyo título se suman a las cinco notas del nombre de Arbós las siete restantes del total cromático de la música occidental, en clara alusión a un empleo más actual del material sonoro, pero sin que la alusión dodecafónica implique ni mucho menos el empleo de concienzudos procedimientos seriales. Muy al contrario, esta Fantasía sobre doce notas quiere ser algo desenfadado -no por ello intrascendente-, para cuya primera sección (un crecendo mantenido durante casi dos minutos) resultan más apropiados procedimientos tipo minimal. Una segunda, última, e igualmente breve sección (los cuatro minutos de su duración no dan para más secciones, ni más largas) cierra la obra, en la que coexisten, e incluso se superponen, dos células melódicas basadas respectivamente en las cinco notas del nombre de Arbós, con la misma idea temática que empleara Joaquín Turina, y en las siete notas restantes. La obra, compuesta entre los meses de febrero y abril de 1994 y dedicada, naturalmente, a la Orquesta Sinfónica de Madrid, se cierra con la paulatina disolución de ambas ideas melódicas, en progresiva eliminación de sus correspondientes sonidos.

José Luis Turina
Madrid, 5 de octubre de 1994