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Sonata da Chiesa

para viola y piano


Esta Sonata da Chiesa fue compuesta a fines del año 1996, a petición del violista canario Humberto Orán, a quien está dedicada junto con su mujer, la pianista Chiky Martín.
El título de la obra es suficientemente revelador de la recreación formal que en la misma se plantea: una sucesión de los cuatro movimientos característicos que, en el orden lento-rápido-lento-rápido, integraban las sonatas barrocas de idéntico nombre, de las que el italiano Arcangelo Corelli fue el compositor más representativo. Dicha sucesión de tempi garantiza, por otra parte, el contraste suficiente entre los diferentes movimientos, lo que hace que esta forma sea, a priori, especialmente atractiva.
En esta Sonata da Chiesa se ponen en juego una serie de procedimientos técnicos que permiten, junto al máximo rigor constructivo, una considerable expresividad. En ese sentido, puede destacarse la formación progresiva de una melodía que va creciendo nota a nota, en los movimientos lentos, abarcando toda la extensión de la viola en el primero, y sólo el registro grave (4 cuerda, exclusivamente) en el tercero, siempre dentro de un carácter que oscila entre lo lírico y lo dramático.
Los movimientos rápidos (segundo y cuarto), por su parte, tienen en ambos casos un carácter scherzante, lo que viene a acentuar aún más el contraste suministrado por el cambio de tempo. El segundo movimiento tiene forma binaria, y en su elaboración se sigue un principio constructivo muy riguroso a partir de una falsa serie dodecafónica y sus diferentes inversiones, retrogradaciones e inversiones, a la que de forma sistemática se le suprime siempreI una nota, el do, con la que, no obstante, terminan ambas secciones.
Por último, el cuarto movimiento tiene una forma clásica de rondó-sonata, prevaleciendo en toda su extensión el carácter scherzante, y sirviendo de brillante conclusión a la Sonata.
La Sonata da Chiesa fue estrenada por sus dedicatarios en noviembre de 1987, en Zaragoza, y uno de sus movimientos, el segundo, sirvió posteriormente de base al segundo movimiento del mi Concierto para violín y orquesta, compuesto en 1987.

José Luis Turina