Nace la Asociación Española de Jóvenes Orquestas (AEJO)

Artículo publicado en el número 49 de la revista Doce Notas. Madrid, diciembre de 2005


El pasado 16 de diciembre tuvo lugar, en la Sala de Actos del Auditorio Nacional de Música, la presentación oficial de la Asociación Española de Jóvenes Orquestas (AEJO), bajo la presidencia de José Luis Turina y el apadrinamiento de honor de dos prestigiosos profesionales vinculados, en gran medida, a orquestas jóvenes: Josep Pons, fundador en 1992 de la Jove Orquestra Nacional de Catalunya (JONC), y el compositor David del Puerto, último Premio Nacional de Música y compositor residente de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) en 1999-2000.

A nadie se le oculta que nuestro país vive desde hace varios años un magnífico momento en lo que se refiere a la calidad y la cantidad de jóvenes músicos con talento. La generación que en la actualidad ronda los veinte años no tiene precedente, no sólo entre nosotros, sino en toda Europa, como lo atestiguan los brillantes resultados que estos jóvenes obtienen desde hace varios años en las audiciones para la selección de los integrantes de la Joven Orquesta Europea y de la Joven Orquesta Gustav Mahler: entre un 15 y un 17%.
Las causas que han propiciado esta circunstancia son múltiples y complejas, y no es este el momento de analizarlas. En todo caso, está claro que ese desarrollo sin parangón es por fuerza consecuencia de un buen entorno formativo, en el que se ubican la creación y expansión generalizada de jóvenes orquestas, que son a la vez causa y efecto de todo ello.
Sí que hay que reconocer una diferencia fundamental entre los instrumentistas que ahora se están formando y los de hace una o dos generaciones. Si entre estos últimos, contagiados por la penuria sinfónica del país, la meta era una carrera de solista, los jóvenes de ahora aspiran mayoritariamente a un futuro profesional como instrumentistas de agrupaciones sinfónicas, lo que resulta apoyado por una mayor consideración social de dicho trabajo y por unos estudios debidamente orientados hacia esa finalidad.
El origen del movimiento de jóvenes orquestas surge con la creación de Juventudes Musicales al término de la II Guerra Mundial. Poco a poco se va consolidando un modelo que demuestra tener una gran eficacia y un gran potencial formativo, y que se expande por todo el mundo. Lejos de lo que suele creerse, el primer paso en España no lo da el Ministerio de Cultura, sino una pequeña provincia, Murcia, en donde se crea en 1981 una joven orquesta de cuerda. No es hasta 1983 que se crea la JONDE, primera joven orquesta realmente sinfónica, y que sirve de pistoletazo de salida para todas las demás que en este momento abundan en nuestro país. Y aunque es difícil calcular el número de instrumentistas que se han beneficiado de su existencia en todos estos años, no creemos exagerar si hablamos de unos 25.000. Hoy día es difícil encontrar una orquesta profesional en la que una ya importante parte de sus miembros no haya adquirido una experiencia previa “de lujo” en alguna de las jóvenes orquestas existentes.
En ese orden de cosas, era lógico que los responsables de las diferentes jóvenes orquestas entraran en contacto frecuente para intercambiar información e impresiones de todo tipo, y en un segundo paso que sintieran la necesidad de asociarse para dar a ese contacto un mayor compromiso de actuación conjunta y dotarlo de criterios organizativos.
Los orígenes de la AEJO se remontan al año 1997, en que se celebraron las primeras reuniones previas. En el camino ha habido muchas reuniones más, en las que se han ido precisando estatutos, reglamentos, objetivos, actuaciones, y en las que nos hemos encontrado muchas veces con escollos administrativos de muy difícil solución a veces (entre ellos, la modificación en mayo de 2002 de la Ley de Asociaciones, cuando ya estaban todos los documentos listos para presentar en el registro, lo que obligó a, en cierto modo, empezar de nuevo todas las gestiones). Pero por fin, en septiembre de 2004, la Asociación Española de Jóvenes Orquestas resulta por fin legalizada, y a la que pertenecen a día de hoy, además de la JONDE, las jóvenes orquestas de Cataluña, Gran Canaria, Madrid, Valencia, Soria, Castilla y León, Principado de Asturias, Murcia y Extremadura, Joven Orquesta de Gran Canaria, además de las orquestas –escuela de las sinfónicas de Galicia y Tenerife, y la orquesta “Inventas” de Madrid.
La AEJO se marca, como es lógico, unos objetivos centrados en la cooperación y la coordinación de sus miembros, y unas actuaciones pedagógicas y artísticas encaminadas a su consecución. Todo ello se articula a través de un intercambio múltiple: de experiencias pedagógicas, artísticas y organizativas de todo tipo; de información (datos de integrantes, profesores, directores, archivos, lugares de encuentros…); y de instrumentistas e instrumentos. Asimismo, son fundamentales para su funcionamiento la coordinación en la realización de encuentros, y la planificación de actividades conjuntas que puedan surgir (encuentros mixtos, festivales de jóvenes orquestas, etc.).
Cabría pensar que esta expansión de jóvenes orquestas que está viviendo nuestro país, y a la que todavía no se le ve techo, es consecuencia de la necesidad de hacer música de otra manera: trabajándola cuidadosamente, con tiempo necesario para su preparación, y con el entusiasmo y la entrega que se merece por parte de todos cuantos la hacen. El objetivo pedagógico de estas orquestas se cumple así doblemente: por un lado los jóvenes adquieres en ellas un excelente complemento formativo no sólo musical, sino también ético (actitud, disciplina, respeto...), que les prepara de la mejor manera para su futuro ejercicio profesional; por otro, nos recuerdan a los ya no tan jóvenes cuál debe ser la forma de acercarse a la música para hacerla con autenticidad, algo que se nos olvida con más frecuencia de la deseable.

José Luis Turina, Presidente de la AEJO